Una de las cosas más bonitas de ser padre, es compartir las películas que marcaron tu infancia con tu hijo.
De vez en cuando rescato alguna de aquellas joyas, y la disfrutamos juntos.
Pero como cinco años aún son pocos, hay que filtrar con cuidado.
Aquí van mis aciertos (primera parte)

Cariño, he encogido a los niños: No hay premisa mejor para que un niño de cinco años se quede embobado durante hora y media. Nunca un jardín fue más peligroso. ¿De verdad tenía que morir la hormiga? Nick Morranis.
Los Goonies: Richard Donner poco se te agradece. La escena de créditos inicial en bucle. Gordi, cuéntalo todo desde el principio. Todos quisimos ser Data y la acabamos liando con el Quimicefa. Los Fratelli, desestructurados pero entrañables. Defíneme la infancia de los 80 con solo una palabra.
Mary Poppins: Compárala con Frozen para ver como ha cambiado todo. Yo de mayor quiero ser deshollinador. Fan de los musicales a partir de aquí. Julia Andrews y Dick Van Dyke. Échale un poco de azúcar.
Las aventuras de Tintín: El secreto del unicornio: Steven hazme una película de Tintín, pues sujétame el cubata. Indiana Jones pero mejor. La escena de persecución del final no la igualan ni veinte Fast and Furious.
Big: El mejor papel de Tom Hanks. No querías ser mayor, pues toma dos tazas. Atentos a cuando se encariña con la prota de la peli para pasar rápido. Todos salimos haciendo la escena del piano gigante en algún paso de cebra.
Se viene el estudio Ghibli para mayores de cinco años (aquí no entra La Tumba de las Luciernagas)
Mi vecino Totoro: No pasa nada pero pasa de todo. Un gato tigre gigante autobús volador. Ghibli en estado puro. Lo mejor para después de un parque de bolas. Joe Hisaishi le da mil vueltas a John Williams.
Arriety: Otra de aventuras en un jardín cuál jungla, esto nunca falla. Los cuervos japoneses son enormes. Cécile Corbel que bueno que viniste. ¿En todas las familias japonesas hay alguien en cama?
Ponyo: Entrañable, graciosa, y como casi todo lo de Ghibli, una obra de arte. Homenaje a Julio Verne. Cuando el agua viene a verme.